Cultura, historia y patrimonio industrial en un sitio único reconocido por la UNESCO desde 2015
¿DÓNDE QUEDA? En la capital del departamento de Río Negro, a orillas del Río Uruguay. Barrio Anglo, Rambla Dr. Andrés Montaño.
¿HAY CENTRO DE VISITANTES? Sí. Está ubicado en la Rambla Dr. Andrés Montaño S/N, Portón Principal, frente a la Plazoleta de la Industria, Barrio Anglo. El centro de visitantes, de lunes a domingos de 9:30 am a 17:00 pm
¿CÓMO LLEGAR? En auto, desde Montevideo, rumbo al oeste, por rutas 1 y 2; desde Argentina, por el puente General San Martín. En ómnibus, desde la Terminal Tres Cruces de Montevideo
¿EL SITIO ES ACCESIBLE PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD? El Museo de la Revolución Industrial cuenta con accesibilidad para personas con discapacidad en el sector de ingreso por Oficinas Antiguas y pasillos, permitiendo el acceso inicial al recorrido. Sin embargo, a partir del sector de Lotería, el circuito continúa principalmente por escaleras, lo que limita el acceso a algunas áreas del museo.
¿HAY ESTACIONAMIENTO? Sí. El sitio cuenta con estacionamiento para ómnibuses, autos y motos.
¿EN QUÉ DÍAS Y HORARIOS FUNCIONA?
El Museo de la Revolución Industrial, de martes a domingos de 9:30 am a 17:00 pm.
¿HAY VISITAS GUIADAS?
Bomba de Incendio
La Bomba de Incendio formaba parte de la red de emergencia de la fábrica y tomaba agua directamente del río Uruguay. Funcionaba mediante una máquina de vapor con su propia caldera de calentamiento rápido.
Esta valiosa pieza perteneció a la Brigada de Incendios de Liverpool, Inglaterra, hasta 1926, cuando fue adquirida y trasladada a Fray Bentos para ser instalada en el Frigorífico Anglo.
Su excelente estado de conservación y el poco uso que tuvo la convierten en una pieza de gran valor patrimonial y en un testimonio del sistema de seguridad de la antigua fábrica.
Sala de Calderas y Chimenea
La Sala de Calderas fue fundamental para el funcionamiento de la fábrica. Aquí se conservan seis calderas Stirling, cuatro de 1906 y dos de 1922, las cuales producían el vapor que era utilizado para generar electricidad, mantener el sistema de frío y abastecer sectores como Extracto y Conservas.
Junto a ellas se encuentra la chimenea de 1906 con 42 metros de altura, uno de los símbolos más reconocibles del Paisaje Industrial Fray Bentos.
Recorrer este espacio permite imaginar la dimensión de aquella fábrica y conocer de cerca una parte fundamental de su historia.
Las Cámaras Frias
El imponente edificio de Cámaras Frías, inaugurado en 1924, marcó el comienzo de la era frigorífica. Con 100 metros de largo, 40 de ancho y 28 de altura, sus seis pisos permitían congelar y almacenar miles de toneladas de carne.
Su sistema de refrigeración utilizaba amoníaco y salmuera, una tecnología fundamental para conservar la producción antes de su traslado hacia el muelle y posterior exportación.
Por su enorme capacidad y su importancia dentro del proceso productivo, las Cámaras Frías fueron una pieza clave del frigorífico.
Hoy, su característica silueta continúa siendo uno de los grandes íconos del Paisaje Industrial de Fray Bentos y un testimonio de la magnitud que alcanzó esta fábrica.
Conservas
En este sector se elaboraba uno de los productos más reconocidos del frigorífico: el Corned Beef, junto con otras especialidades. Aquí todavía se conservan parte de los equipos utilizados para su cocción, envasado y esterilización.
La gran cocina tenía la capacidad de procesar hasta 24.500 kg por hora. Luego de ser enlatado, el producto pasaba por diferentes controles y procesos hasta llegar a la sección Pintada, donde las latas eran barnizadas, etiquetadas y almacenadas durante 10 días antes de su comercialización.
Desde este lugar salieron millones de latas con destino a diferentes partes del mundo, convirtiendo al Corned Beef en uno de los productos más representativos de la historia del Frigorífico Anglo.
Extracto de Carne
En este sector se aprovechaba el caldo obtenido durante la cocción de la carne en el Departamento de Conservas. Mediante procesos de filtrado, evaporación y concentración, ese caldo se transformaba en extracto de carne.
Sus instalaciones permitían procesar hasta 25.000 litros de caldo por día, obteniendo aproximadamente 600 kg de extracto. Grandes tanques, filtros y sartenes especiales formaban parte de un proceso cuidadosamente controlado.
Este sector muestra cómo la fábrica aprovechaba sus materias primas al máximo, transformándolas en productos que luego llegarían a diferentes mercados del mundo.
Playa de Faena
Inaugurada en 1924, la Playa de Faenas fue uno de los sectores centrales del Frigorífico Anglo. Su ubicación permitía conectar, mediante pendientes naturales, las distintas etapas del proceso productivo, aprovechando la gravedad y reduciendo el uso de energía.
Aquí funcionaban las áreas de faena de vacunos y ovinos, conservándose todavía gran parte de su equipamiento original. En el sector vacuno trabajaban alrededor de 200 operarios y podían procesarse hasta 1.600 animales en una jornada de 8 horas.
En apenas 30 minutos, el producto completaba el recorrido hasta ingresar a las Cámaras Frías.
Conocer este espacio permite comprender la escala de producción del Anglo y el trabajo coordinado de cientos de personas que formaban parte de su actividad diaria.
Fertilizantes
En este sector se elaboraban fertilizantes de origen orgánico, uno de los productos que contribuyó al desarrollo y la rentabilidad del establecimiento desde sus primeros años.
La sangre proveniente de las áreas de faena era recolectada y transportada mediante cañerías hasta aquí, donde se procesaba para producir harina de sangre y fertilizantes. Aún se conservan parte de sus antiguos equipos, entre ellos grandes receptores con capacidad de 12.000 litros cada uno.
Este sector es un claro ejemplo de cómo la fábrica aprovechaba los distintos recursos derivados de la producción, transformándolos en nuevos productos de valor.
Grasería
Inaugurada en 1924, la Grasería fue el sector destinado a la producción de grasas industriales y sebos, aprovechando huesos y otros componentes provenientes del proceso productivo.
El edificio cuenta con cuatro plantas y más de 3.200 m², conectadas con la Playa de Faenas y otros sectores mediante túneles y puentes. El proceso comenzaba en el nivel superior y continuaba hacia las plantas inferiores, donde funcionaban picadoras, digestores, prensas, centrífugas y otros equipos.
Gran parte de esta maquinaria original aún permanece en su lugar, permitiéndonos comprender cómo funcionaba este importante sector del Frigorífico Anglo hace más de un siglo.
Latería Mecánica
En este sector se fabricaban los envases de hojalata utilizados para las conservas producidas en el Frigorífico Anglo.
A partir de planchas de hojalata provenientes de Brasil, distintas máquinas daban forma, remachaban y soldaban las latas. La principal línea producía los característicos envases de 12 onzas para Corned Beef, además de las grandes latas de 6 libras, alcanzando una producción de hasta 50 envases por minuto.
La Latería fue una pieza fundamental del proceso industrial: aquí se fabricaba el envase que permitiría que los productos del Anglo viajaran desde Fray Bentos hacia distintos lugares del mundo.
Sala de Máquinas
La Sala de Máquinas fue una pieza fundamental en el comienzo de la era frigorífica del establecimiento, iniciada en la década de 1920. Aquí se generaba el frío necesario para conservar la enorme producción de carne almacenada en las Cámaras Frías.
Sus grandes compresores funcionaban con amoníaco y algunos eran accionados por motores eléctricos y máquinas a vapor. Gran parte de este impresionante equipamiento aún se conserva en su ubicación original.
Por su escala, tecnología y excepcional estado de conservación, la Sala de Máquinas es hoy uno de los espacios más sorprendentes del recorrido y un extraordinario testimonio de la historia industrial de Fray Bentos.
Oficinas
Desde 1910 y hasta el cierre de la fábrica, este edificio concentró gran parte de la actividad administrativa del establecimiento. Aquí trabajaban aproximadamente 30 personas, encargadas de tareas vinculadas a la administración, el personal y la organización de la empresa.
El espacio conserva antiguas máquinas de escribir, calculadoras y equipamiento de oficina, entre ellas una particular máquina alemana de 1903, una de las primeras en llegar a Fray Bentos.
También permanecen pequeñas huellas de quienes trabajaron aquí, como las marcas dejadas en el piso por Juan José Elgarte, un empleado de gran altura que pasaba largas jornadas frente a su escritorio.
Las Oficinas permiten conocer otra cara de la fábrica: la de las personas que, detrás de escritorios, documentos y números, también hicieron posible su funcionamiento.
Laboratorio
El Laboratorio se encuentra en uno de los edificios más antiguos de la fábrica, construido en 1869 durante la época de LEMCO. Originalmente funcionó como sala de calderas, junto a la primera sala destinada a la producción de extracto de carne.
En 1912 fue ampliado y pasó a utilizarse como depósito de productos de exportación. Con la llegada del Frigorífico Anglo del Uruguay S.A., el edificio volvió a transformarse y, hacia 1929, la planta alta comenzó a funcionar como Laboratorio y Fiambrería, mientras que la planta baja se destinó a depósito y posteriormente, desde 1936, al secado de productos de cerdo.
Recorrer este edificio permite conocer las distintas transformaciones de la fábrica y descubrir cómo sus espacios fueron adaptándose a las necesidades de cada época.
La Pandilla
La Pandilla, un sector de gran valor histórico y social dentro del Sitio Patrimonial.
Originalmente, La Pandilla alojaba a los peones que permanecían a disposición de la empresa durante toda la jornada. Con el paso del tiempo, especialmente a comienzos del siglo XX, esos cuartos se transformaron en viviendas familiares, dando lugar a una comunidad que refleja la vida cotidiana de los trabajadores del complejo industrial.
La recuperación de este espacio rinde homenaje a quienes vivieron y trabajaron allí, preservando su memoria y poniendo en valor una parte fundamental de la historia del Paisaje Industrial Fray Bentos y de su identidad como Patrimonio Mundial.